Skip directly to content

Conclusión

Las correspondientes modificaciones en el estilo de vida son el pilar de todo plan de manejo en pacientes con riesgo de ECV. La importancia de los cambios en el estilo de vida, aun en pacientes que reciben terapia farmacológica para factores de riesgo CV, puede ayudar a retrasar o prevenir la aparición de comorbilidades CV y resultados adversos.1,2

Las modificaciones en el estilo de vida pueden  impactar positivamente a muchos de los factores CV tradicionales, lo que podría reducir significativamente la carga de ECV a nivel mundial.1 Por consiguiente, las conductas no saludables, como una mala dieta, la falta de actividad física y la exposición al tabaco, con el tiempo producen alteraciones fisiológicas y metabólicas, incluyendo hipertensión, dislipidemia y obesidad, que promueven la ateroesclerosis.4