Skip directly to content

Conclusiones

Los pacientes con diabetes tipo 2 tienen un riesgo mayor de enfermedades CV y renales en comparación con aquellos que son normoglucémicos.26 Con frecuencia, los pacientes con diabetes también tienen comorbilidades, como hipertensión y dislipidemia, que aceleran más el proceso ateroesclerótico, lo que pone a estos pacientes en un riesgo CV extremadamente elevado.3,4 Para reducir significativamente el número de muertes en pacientes con diabetes, es fundamental centrarse en el manejo de la hipertensión y la dislipidemia. La diabetes y la hipertensión comparten un mecanismo fisiopatológico subyacente común vinculado con el SRAA, por lo que los bloqueadores del SRAA, como los IECA y los BRA, son los agentes preferidos, según las recomendaciones de las pautas de tratamiento basadas en la evidencia en pacientes con diabetes, dado que ofrecen un control eficaz de la PA, así como nefroprotección.17,23

Registros extensos y varios ensayos clínicos han mostrado que en pacientes con diabetes, el tratamiento adecuado de la hipertensión y la dislipidemia produce reducciones significativas en la mortalidad relacionada con la ECV por infartos de miocardio y accidentes cerebrovasculares.26,35