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Epidemiología

La mayoría de los pacientes con AP se mantienen asintomáticos o con síntomas estables durante mucho tiempo, y es probable que adapten su estilo de vida para dar cabida a sus síntomas y al nivel de función de las extremidades.5,10 Además, los métodos de diagnóstico de la AP son incongruentes y poco coherentes, no siempre detectan a las personas con síntomas atípicos y pueden confundirse con facilidad debido a comorbilidades que también afectan la movilidad.2 Todos estos factores complican los esfuerzos por determinar la verdadera prevalencia de la enfermedad; como consecuencia, los cálculos varían enormemente. Sin embargo, algo que es evidente en todos los estudios, es la sólida asociación entre la prevalencia de la AP y el paso de la edad, por lo que se prevé que la AP se volverá cada vez más prevalente a medida que la población actual envejezca.2

En un estudio amplio de cohortes realizado en más de 3 millones de estadounidenses de diferentes edades (entre 40 y 99 años) y orígenes raciales, se demostró que la prevalencia general de la AP, según lo detectado mediante ITB <0,9, era de alrededor del 3,5 %.16 Las probabilidades de tener AP aumentaban significativamente, sin embargo, por cada factor de riesgo adicional que presentaban los pacientes; las asociaciones más significativas eran con el consumo de tabaco, la diabetes y la hipertensión.16 El efecto de los factores de riesgo concomitantes sobre la prevalencia de la AP fue similar en ambos sexos.16

El estudio evaluó varios tipos de enfermedad vascular periférica (EVP). Tal como se muestra en la Figura 4, los hombres tenían más probabilidades de presentar cualquier tipo de EVP en general, pero las mujeres tenían más probabilidades de presentar AP y los hombres eran más propensos a tener estenosis de la arteria carótida (carotid artery stenosis, CAS) y aneurismas aórticos abdominales (AAA).16 Entre los orígenes raciales estudiados, la prevalencia de la AP fue más alta en los afroestadounidenses y en los indígenas estadounidenses, y más baja en los asiáticos.16 Como era de esperarse, la prevalencia de todas las formas de EVP aumentó con la edad en todas las poblaciones.16

Figura 4. Prevalencia de cualquier enfermedad vascular periférica (EVP), arteriopatía periférica (AP), estenosis de la arteria carótida (CAS) y aneurismas aórticos abdominales (AAA) (A) en general, (B) estratificados por sexo, (C) en diferentes grupos raciales/étnicos y (D) en diferentes categorías etarias.16

En una revisión bibliográfica sistemática de los estudios sobre la AP alrededor del mundo también se comprobó que las tasas de AP aumentaron con la edad, en países con ingresos altos y países con ingresos medio-bajos, y oscilaron entre un trastorno poco frecuente en personas de menos de 40 años (tasas de prevalencia de alrededor del 2 % al 4,5 %) y un problema frecuente que afectaba al 10 % de los pacientes de 70 años y a 1 de cada 6 personas mayores de 80 años de edad.17 En total, los autores descubrieron que había 202 millones de personas tenían AP en 2010.17 Tal como se muestra en la Figura 5, casi el 70 % de ellas vivía en países con ingresos bajos a medios, especialmente en el Sudeste Asiático y en la región del Pacífico Occidental, pero un 20 % se encontraba en la región europea.17 Además, la cantidad total de personas que vivían con AP en el mundo había aumentado 24 veces con respecto a la década anterior.17

LMIC = países con ingresos bajos y medios; HIC = países con ingresos altos.

Figura 5. Cálculo de la cantidad de casos y los grupos etarios que contribuyen a la enfermedad en 8 regiones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) en 2010.17

Las mujeres corrían un riesgo mayor de padecer AP en términos generales y a nivel mundial, pero corrían un riesgo menor que los hombres en los países con ingresos altos.17 Las asociaciones entre el desarrollo de la AP y los factores de riesgo, tales como la edad, el consumo de tabaco, la diabetes y los antecedentes de otra enfermedad CV (ECV), fueron significativamente mayores en los países con ingresos altos que en los países con ingresos bajos.17