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Epidemiología

Epidemiología global

Todos los años, 15 millones de personas en todo el mundo sufren un accidente cerebrovascular; de ellas, casi 6 millones mueren y otros 5 millones quedan definitivamente discapacitadas. A nivel mundial, el accidente cerebrovascular es la segunda causa de muerte entre las personas mayores de 60 años de edad y la quinta causa de muerte en las personas de entre 15 y 59 años. Si bien la incidencia del accidente cerebrovascular está disminuyendo en los países en desarrollo, la cantidad  real de accidentes cerebrovasculares está en aumento debido al envejecimiento de la población.19 Aunque los índices de mortalidad por accidente cerebrovascular han disminuido en todo el mundo en las últimas 2 décadas, la cantidad definitiva de personas que sufren un accidente cerebrovascular cada año, los sobrevivientes de un accidente cerebrovascular, las muertes relacionadas y la carga global general del accidente cerebrovascular están aumentando.20 Además, los índices estandarizados por edad de la incidencia del accidente cerebrovascular en los países con ingresos bajos y medios superan a los de los países con ingresos altos.20

Los índices de mortalidad  por accidente cerebrovascular parecen ser más altos en la mayor parte de África y Asia y menores en América del Norte, Europa Occidental y Septentrional, y Australia.21 En la Figura 2 se muestra la mortalidad como consecuencia del accidente cerebrovascular ajustada a la población mundial de la Organización Mundial de la Salud por quintiles.22 Las predicciones para las próximas 2 décadas sugieren que la mortalidad por accidente cerebrovascular se triplicará en América Latina, Oriente Medio y la región del África subsahariana.19

Figura 2. Mortalidad como consecuencia del accidente cerebrovascular ajustada a la población mundial de la Organización Mundial de la Salud por quintiles.22

En 2002, la discapacidad relacionada con el accidente cerebrovascular fue la sexta causa más frecuente de reducción de los años de vida ajustados en función de la discapacidad (AVAD), la suma de años de vida perdidos como resultado de una muerte prematura y los años vividos con una discapacidad ajustados según la gravedad.23 Se calcula que la carga del accidente cerebrovascular aumentará, a nivel mundial, de aproximadamente 38 millones de AVAD en 1990 a 61 millones de AVAD en 2020.24

El accidente cerebrovascular puede afectar a personas de cualquier edad, aunque la incidencia y la prevalencia de esta afección aumentan significativamente con la edad. El crecimiento y envejecimiento de la población mundial se atribuyen a las cantidades definitivas de personas con un primer accidente cerebrovascular, sobrevivientes de un accidente cerebrovascular y muertes relacionadas con un accidente cerebrovascular en 2010.25 De acuerdo con datos de 2010 de Feigin et al., hubo 16,9 millones de personas que tuvieron un primer accidente cerebrovascular, 33 millones de sobrevivientes de un accidente cerebrovascular y 5,9 millones de muertes como consecuencia de un accidente cerebrovascular, que fueron aumentos del 68 %, 84 % y 26 %, respectivamente, desde 1990.20 Cabe mencionar que hubo un aumento global del 25 % en la incidencia del accidente cerebrovascular entre los adultos de 20 a 64 años de edad.25

El accidente cerebrovascular es una de las principales causas de mortalidad en los países desarrollados y en desarrollo. Con respecto a la carga global del accidente cerebrovascular, existe una considerable variabilidad entre los países y las regiones, presuntamente debido a las diferencias en la exposición a factores ambientales y otros factores de riesgo, a las diferencias en el estilo de vida, a factores genéticos, a las prácticas de control de los accidentes cerebrovasculares y a diferencias metodológicas al informar estas estadísticas.22

Debido a que la mitad de la población mundial vive actualmente en países asiáticos, la prevención del accidente cerebrovascular en este región es un problema de salud global importante.26 Los datos de estudios observacionales realizados en Asia mostraron que las poblaciones asiáticas se caracterizan por una mayor mortalidad por accidente cerebrovascular. Por ejemplo, el índice ajustado por edad de la mortalidad como consecuencia del accidente cerebrovascular en 2002 fue de más de 150 por cada 100 000 personas-años en China, en comparación con menos de 50 por cada 100 000 personas-años en los Estados Unidos y en el Reino Unido.26 Sin embargo, las poblaciones de Asia Oriental tienen menor mortalidad e incidencia de la arteriopatía coronaria (AC) que las poblaciones occidentales y de Asia Meridional.26 Si bien la incidencia del accidente cerebrovascular en Japón disminuyó a lo largo del último siglo, la incidencia de la AC no disminuyó.26 En un estudio transversal en el que se analizó la prevalencia de los factores de riesgo CV y las ECV no mortales en la población china de 2007 a 2008, la prevalencia del accidente cerebrovascular fue de 1,07 % en los hombres y de 0,60 % en las mujeres.27 La prevalencia del accidente cerebrovascular fue mayor en las personas de más edad, tanto hombres como mujeres (todos P<0,0001).27

De acuerdo con estadísticas recientes de la Asociación Americana del Corazón (American Heart Association, AHA) y la Asociación Americana del Accidente Cerebrovascular (American Stroke Association, ASA), aproximadamente 795 000 personas en los Estados Unidos sufren un accidente cerebrovascular nuevo o recurrente cada año, y alguien tiene un accidente cerebrovascular, en promedio, cada 40 segundos.2 La prevalencia del accidente cerebrovascular en este país se calcula en 6,8 millones de personas entre aquellos que tienen 20 años de edad o más.2 En comparación, la prevalencia estimada del AIT informado por el sujeto y diagnosticado por el médico es de aproximadamente 5 millones de personas; no obstante, se cree que la verdadera prevalencia del AIT es más alta debido a que no se informan todos los casos.2

Complicaciones del accidente cerebrovascular

Luego de un accidente cerebrovascular, podría haber numerosas complicaciones negativas que tengan un efecto considerable en el bienestar del paciente y consecuencias dañinas en el cerebro.28 Las complicaciones pueden producirse como consecuencia directa de la propia lesión cerebral, a partir de la inmovilidad resultante y como resultado de los tratamientos relacionados con el accidente cerebrovascular.28 Las complicaciones sistémicas frecuentes después de un accidente cerebrovascular incluyen neumonía, embolia pulmonar, trombosis venosa profunda, fiebre, dolor, disfagia, infección de las vías urinarias, incontinencia urinaria, convulsiones y depresión.28,29 Las complicaciones neurológicas del accidente cerebrovascular isquémico agudo incluyen edema cerebral, una causa importante de muerte después de un accidente cerebrovascular; transformación hemorrágica provocada por la pérdida de la integridad microvascular y la interrupción de la homeostasis neurovascular; convulsiones y epilepsia; delirio, una alteración transitoria aguda de la consciencia; dolor central posterior al accidente cerebrovascular (también conocido como síndrome de Dejerine-Roussy); dolor de cabeza, que puede presentarse antes o después de los signos neurológicos focales; y trastornos del sueño, que son frecuentes en las etapas iniciales posteriores al accidente cerebrovascular.30

En los últimos años, el tratamiento de los pacientes en unidades de atención de accidentes cerebrovasculares para pacientes internados se ha asociado a una reducción de la morbilidad  y la mortalidad. En un metanálisis de 31 ensayos y 6936 participantes, en el que se comparó la atención de una unidad de accidentes cerebrovasculares con un servicio alternativo, se llegó a la conclusión de que los pacientes que recibieron atención en unidades de accidentes cerebrovasculares tuvieron más probabilidades de sobrevivir y vivir de manera independiente en sus hogares un año después del accidente cerebrovascular.31