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Epidemiología

A nivel mundial, los factores de riesgo principales de ERC son la diabetes y la hipertensión. Otros factores de riesgo incluyen la edad avanzada (>65 años, la TFG disminuye con la edad), antecedentes familiares de ERC, exposición a fármacos renales tóxicos, infecciones crónicas de las vías urinarias, algunos tipos de cáncer y la raza.27 En Estados Unidos, los afroamericanos y los indios americanos tienen una incidencia de ERET aproximadamente 2,5 y 1,5 veces mayor, respectivamente, en comparación con los caucásicos.28 El origen étnico hispano también es un factor de riesgo importante de ERC.29 Las características demográficas de la ERC difieren a nivel mundial; por ejemplo, en India la edad promedio de ERC en estadío 3 es de 51 años, mientras que en China es más, 63 años6. Otro ejemplo de una diferencia en las características demográficas se encuentra en África subsahariana, donde las personas de 20 a 50 años tienen un riesgo alto de desarrollar ERC debido a hipertensión y glomerulonefritis.8 En los países desarrollados y no desarrollados, la pobreza también predice un mal pronóstico de presentar ERC y ERET. En estas situaciones, las afecciones regionales, como la presencia de toxinas ambientales y un escaso suministro de agua, son factores importantes causantes del riesgo de desarrollar ERC. En los países desarrollados, la pobreza contribuye a la ERC debido al tratamiento en general reducido de otros riesgos de salud relacionados con la ERC, como la diabetes y la hipertensión.8,30

Se estima que la prevalencia global de la ERC se encuentra entre un 8 % y un 16 %, y aproximadamente en el 10 % en los países occidentales. La variabilidad en las estimaciones se debe a la dificultad de determinar con precisión la prevalencia de la ERC.8,18 A nivel mundial, la ERC está poco reconocida, incluso en países desarrollados.31 También existe una variabilidad en la definición de la ERC basada en el método de la TFG estimada que se utiliza para determinar la función renal.18,32

La mayoría de las estimaciones de la incidencia y prevalencia de la ERC son poco fiables debido a que la ERC está infradiagnosticada y los métodos de determinar la TFGe varían. Aunque existen datos disponibles de distintas partes del mundo sobre la ERC en estadío inicial, hay varios factores de confusión en su interpretación, que incluyen la heterogeneidad de la población, la precisión de los métodos para determinar la TFG y la proteinuria, y mediciones únicas en vez de una demostración sostenida de la alteración.8 Se estima que entre el 80 % y el 90 % de los casos de ERC corresponden a una ERC en estadío inicial, lo que hace aún más confusa la estimación precisa del número total de casos.8 Sin embargo, las estimaciones globales y regionales han surgido de personas que tienen ERET. Las Figuras 4a y 4b muestran la incidencia y prevalencia mundiales estimadas de ERET.8

Es muy probable que la explicación sobre los números inferiores de casos de ERET en los países en vías de desarrollo se deba a la falta de informes y a que hay menos centros disponibles para tratar la ERET. El aumento de las tendencias en otros países refleja las características demográficas cambiantes, como un aumento en el número de personas mayores y un aumento en la tasa de factores de riesgo de ERC (p. ej., hipertensión). 8

 

SLANH = Sociedad Latinoamericana de Nefrología e Hipertensión.

Figuras 4a y 4b. Tasas anuales de incidencia (a) y prevalencia (b) de la enfermedad renal en estadío terminal.

Se estima que el número de personas con ERC informada en Estados Unidos es de aproximadamente un 10 % de adultos, o alrededor de 20 millones de personas. Esto es alrededor de 1 de cada 3 adultos con diabetes y 1 de cada 5 con hipertensión.16 En Estados Unidos, la incidencia de la ERC ha ido en aumento desde el año 2000 en las personas ≥65 años, mientras que la incidencia de la ERC en pacientes más jóvenes se ha mantenido constante en 0,5 %. Como se espera con el aumento en la incidencia, la prevalencia también está aumentando en los pacientes mayores. De acuerdo con el estudio Encuesta Nacional de Examen de Salud y Nutrición (National Health and Nutrition Examination Survey, NHANES), la prevalencia de la ERC en estadío 3 ha aumentado del 18,8 % al 24,5 % en las personas ≥60 años, y al igual que con la incidencia, la prevalencia se ha mantenido relativamente constante en las personas más jóvenes (Figura 5).28

 

ERC = enfermedad renal crónica; NHANES = Encuesta Nacional de Examen de Salud y Nutrición.

Figura 5. Porcentaje de la población con ERC en estadío 3 por grupo etario.28

En los países en vías de desarrollo, el acceso al tratamiento médico y a la terapia renal sustitutiva es bajo, lo que contribuye a una tasa alta de mortalidad por ERC y ECV. No solo el tratamiento para la ERC es reducido, sino que el tratamiento para la diabetes y la ECV también es reducido. La terapia renal sustitutiva (TRS), que incluye hemodiálisis, hemodiafiltración, diálisis peritoneal o trasplante de riñón, se aplica en <25 % de los pacientes con ERC en los países en vías de desarrollo.33 Se demostró que el porcentaje de personas con ERC que reciben TRS está relacionado con la riqueza nacional. Los países occidentales ricos tienden a tener una proporción más alta de pacientes que reciben TRS, incluyendo trasplantes de riñón. Algunas excepciones incluyen a Costa Rica, que tiene un sistema de atención médica pública que cubre el 98 % de su población (Figura 6).34

PIB = producto interno bruto; TRS = terapia renal sustitutiva

aLos datos muestran la prevalencia de los trasplantes de riñón que funcionan como una proporción de la TRS general.

Figura 6. Proporción de TRS general formada por trasplantes de riñón, por PIB per cápita.34

Un objetivo importante de mejorar la atención médica internacional relacionada con la ERC es proporcionar un tratamiento médico preventivo para las personas con diabetes e hipertensión a fin de ayudar a aliviar el riesgo de ERC o las complicaciones de la ERC. Los programas de las regiones rurales de India, que emplearon un tratamiento farmacológico para lograr objetivos de tratamiento para la diabetes y la hipertensión, han logrado reducir con éxito la prevalencia de la ERC en estas áreas geográficas específicas.34

Las diferencias regionales son aparentes cuando se analiza a los pacientes que reciben TRS para detectar la presencia de diabetes, hipertensión o glomerulonefritis. En Europa y Asia Central, el 29 % de los pacientes que se sometieron a una TRS tenían diabetes, mientras que el 26 % y el 33 % informaron hipertensión en Brasil y Egipto, respectivamente. Más del 33 % de los pacientes que se sometieron a una TRS en Asia Oriental y el Pacífico, África subsahariana y Asia del Sur informaron glomerulonefritis como la causa principal de ERET.35 Estos resultados sugieren que el énfasis en el tratamiento médico preventivo puede variar según los objetivos regionales.

 

EOAC = Europa Oriental y Asia Central; ALC = América Latina y el Caribe; MONA = Medio Oriente y Norte de África; AOP = Asia Oriental y el Pacífico; AS = Asia del Sur; ASS = África subsahariana.

Figura 7. Proporción de las 3 enfermedades importantes que causan enfermedad renal crónica y requieren una terapia renal sustitutiva.35